Chocolatinas

chocolatinasAquellos ojos lo decían todo. El pastelero no podía mirar hacia otro lado observando aquel niño contemplar la suculenta bandeja de chocolatinas que acababa de dejar en el cristal del escaparate. Le invitó a entrar y probar su magnífica creación. Aquella sonrisa dibujada en su cara fue su mejor juez. Sin duda esas chocolatinas eran las más apetitosas de todo el barrio.

Raquel Gómez Serna. 1º ESO “D”

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