“La presentación de nuestras monografías ha sido muy gratificante. Tras meses de trabajo de investigación y semanas de preparación para que todo saliera perfecto, llegó el día. Al principio estaba bastante tranquila pero llegado el momento me puse un poco nerviosa. Cuando subí al escenario los nervios desaparecieron y disfrute mucho la experiencia. También disfruté mucho de poder ver a mis compañeros presentando sus interesantes trabajos. Fue una experiencia irrepetible que estoy muy contenta de haber vivido.”
PAULA MARTÍNEZ MAYO
“La exposición de las monografías fue enriquecedora y útil para demostrar el trabajo realizado durante los dos últimos años y para animar a los alumnos de 4º de la ESO para que entren al Programa Diploma. También supongo que me ayudará en exposiciones futuras.”
MANUEL HERRÁEZ LORENZO
“Después del caos mental que suponía innovar en una tarea que pocas veces hemos realizado a lo largo de nuestra carrera educativa, hemos comprobado que este tipo de actividades son muy enriquecedoras para cualquier perfil de alumnos que cursen segundo de Bachillerato. Además, el grado de satisfacción tras las exposiciones nos esbozó una gran sonrisa en nuestros rostros por la gratitud con la que se valoraron nuestros proyectos; tanto por parte de familiares como por profesores con los que tenemos, no solo una relación formal, sino, prácticamente fraternal.”
JAVIER PÉREZ ALONSO
“La ponencia de las monografías del pasado martes resultó ser una experiencia realmente enriquecedora. En un principio mis compañeros y yo nos sentíamos realmente nerviosos pero, tras los primeros momentos de incertidumbre, los nervios se pasaron y realizamos nuestras presentaciones. Esta experiencia nos ha ayudado a superar un poco ese miedo escénico y confiar en nosotros mismos.”
MARTA ABAD SANTAMARÍA
“Tras los nervios llega la calma. Mi monografía giraba en torno a química, más concretamente sobre los procesos químicos de la oxidación de la manzana. Tras mucho trabajo, pude presentar el estudio; durante los ensayos los días anteriores no me encontraba nervioso hasta que, horas antes de la exposición, estos sentimientos cuajaron. Después de un gran esfuerzo e investigación, sentí una enorme satisfacción al ver el trabajo terminado. A pesar del nerviosismo, fue una experiencia muy gratificante poder mostrar al público todo el esfuerzo realizado, además de adquirir conocimientos sobre la puesta en escena y hablar en público.”
ALBERTO MARTÍN JIMÉNEZ
“El día de la presentación me desperté temprano sin poder dormir debido a los nervios que sentía y que se extendieron al resto de la mañana, estos nervios fueron cada vez a más hasta llegar a un punto álgido que se dio a la entrada de mi interpretación escenográfica en la que me sumergí en una profunda mejora de mis capacidades explicativas. Para darle sabor al caldo, me encontré de cara ante los principales directivos del centro lo que sumó cierta tensión. Finalmente comulgué, junto con un público extremadamente atento que cayose en la cuenta de la importancia de la inteligencia artificial, las ideas principales de mi monografía. Esta experiencia debe considerarse fundamental en mi carrera y trayectoria profesional, sin ninguna duda lo volvería a repetir.”
ADRIÁN BLANCO HERNÁNDEZ
“La experiencia de ponencias monográficas he de admitir que me resultó, cuanto menos, profundamente aleccionadora; no únicamente por ello, sino que me proporcionó un apreciable acercamiento actoral y escénico frente al público (dentro del cual en su mayoría se trataba de extraños para mí). Como ya he señalado y reiterado a lo largo del mensaje, se trató de un acto notablemente sugestivo, despojando los prejuicios rimbombantes y altisonantes que pudiera haber albergado con anterioridad. Sin más dilación: una vivencia exuberante y jovial.”
JUAN BARROSO MARTÍN










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