MI EXPERIENCIA EN LA LIGA DEBATE

“El pasado 25 de marzo, los alumnos de Bachillerato Internacional partimos hacia Valladolid a las 8 de la mañana, con una mezcla de nervios y expectación. Tras poco más de una hora de viaje, llegamos a Las Cortes de Castilla y León. Una vez allí, los organizadores nos explicaron detalladamente las reglas del torneo. En total éramos ocho equipos, todos procedentes de diferentes provincias y centros de Castilla y León. Nos dividieron en dos grupos y, junto con otros tres grupos, fuimos asignados al Jurado 1. Nuestra participación comenzó pronto: defendíamos la posición “en contra” de si las redes sociales representan mejor las tendencias sociales que el Parlamento en el primer debate. Antes de empezar, dispusimos de quince minutos para preparar y organizar nuestros argumentos. Esos minutos siempre resultan breves, pero intensos; en ellos se concentra la esencia de lo que significa pensar bajo presión. En cada uno de ellos, la palabra se convirtió en el arma principal. Tras las rondas clasificatorias, llegó el momento más esperado y, a la vez, más tenso; volvimos a reunirnos todos en la gran sala. Los jueces se retiraron a deliberar y anunciaron en la sala principal qué equipos pasarían a las semifinales. Desafortunadamente, nuestro centro no fue uno de los seleccionados. Al término de las semifinales, los jueces proclamaron a los dos equipos ganadores: Soria y Valladolid.

Aunque no logramos avanzar, la experiencia nos dejó una enseñanza valiosa. Esta primera derrota no define nuestro destino, sino que lo ilumina. No todos ganan en su primer intento. La victoria no siempre sonríe a quienes más esfuerzo ponen en un solo día, sino a quienes saben transformar la derrota en sabiduría. Aprender de los errores, mejorar y avanzar. Esa es, quizá, es la mayor victoria que podemos obtener en esta etapa de nuestro recorrido vital y académico.”

THANH TAO NGUYEN TRUONG, 1° BI

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